Diferencia entre polen y hachís
Es importante tener claro cuales son las características del hachís y del polen, de forma que no los consideremos como productos iguales.
En primer lugar hay que indicar que hachís y polen son parecidos, aunque no iguales, siendo las principales diferencias entre ambos productos las relacionadas con su calidad, su color y su presentación.
Qué es el polen
Se llama polen a la resina de la marihuana, algo así como un polvo. Es este polvo lo que la planta desprende en primer lugar cuando lo pasamos por un tamiz.
El color del polen es amarillento, mientras que el color del hachís suele estar dentro de una gama que va desde el marrón hasta el negro.
Otra diferencia es que el THC que presenta el polen es superior al que presenta el hachís.
Qué es el hachís
El hachís también es elaborado a partir de la resina de la marihuana, aunque habitualmente se considera que su calidad es inferior que la del polen.
El hachís suele ser coloreado para adquirir un color más oscuro, razón por la que se presenta en placas marrones o negras.
La proporción de THC que presenta el hachís es sensiblemente inferior a la que presenta el polen, y varía dependiendo de la calidad de las plantas que hayan sido cultivadas para su elaboración y de la cantidad de adulterantes que hayan sido utilizados.
Efectos del hachís y del polen
Los efectos de ambos productos son similares, aunque los consumidores de cannabis saben que el polen siempre es algo más “agradable” que el hachís.
Hachís y polen, como todo en esta vida, deben ser consumidos con moderación para que sus efectos psicoactivos sean positivos en el organismo.
Cuando estos productos son consumidos adecuadamente, sus principales efectos pueden ser: relajación, euforia, risa, sensación de bienestar general, mayor socialización, entre otros.
Sin embargo, cuando nos pasamos, pensando que un porro es como un cigarrillo, y dejamos de lado la moderación, puede tener efectos secundarios no deseados, los conocidos como “malos viajes”, pudiendo provocar distorsiones sensoriales, ansiedad, agitación de la respiración, descontrol, tristeza, somnolencia extrema, etc.
En su justa medida, el hachís y el polen pueden hacernos pasar unos momentos muy divertidos, pero siempre hay que hacer un llamamiento al consumo responsable.
Cómo hacer hachís con polen
Son diversas las maneras de hacer hachís con polen. Una de ellas, muy utilizada, es utilizando una prensa de polen.
Una prensa de polen es un pequeño artefacto que facilita que las bolas de polen se compacten. Generalmente consisten en una clavija, dos tapones finales y un mango en forma de T.
La principal razón para prensar el polen es que de esta forma se preserva mejor su potencia y puede almacenarse durante meses.
En resumen, la diferencia entre polen y hachís es la mayor calidad del primero, así como su mayor cantidad de THC, aunque ambos productos son ideales para hacerse unas risas con los amigos, o sencillamente para relajarnos un poquito en la intimidad de nuestra casa, siempre y cuando se consuma con moderación y responsabilidad.
Extracciones de polen.
Si se dispone de material después de realizar poda de las plantas se obtendrán mucha hoja y desecho como mini cogollos y restos de otros con los que poder hacer unas extracciones de cierta calidad, puedes optar por extracciones más puras y potentes con cogollo directamente.
El abanico de posibilidades sobre cómo hacer las extracciones es grande y extenso, por eso desde Tecnocultivo vamos a darte las mejores opciones.
Los mejores métodos para la extracción de la resina de marihuana.
Las hojas que rodean los cogollos están llenas de resina la cual se puede aprovechar para sacar hachís.
Uno de los métodos más comunes es por congelación, se congelará la materia prima como mínimo 3 o 4 horas y una vez hecho estamos preparados para elegir los diferentes métodos de extracción:
Hash Shaker:
El más sencillo y practico es el Hash Shaker, con él se podrá hacer una extracción rápida y de buena calidad, pero no tan efectiva o eficiente como otras más complejas.
Lavadora Bubble:
La lavadora tiene un sistema muy práctico, solo añadiendo agua a poder ser destilada para que no de sabor a la extracción. Seguidamente introduciremos el hielo y esperar a que el agua baje a unos 2º. Una vez llegado a los grados marcados procederemos a retirar los hielos.
Si se dispone de las mallas BubbleHash el vaciado pasara por las distintas mallas filtrando la materia vegetal las cuales darán diferentes calidades en los resultados finales.
Las mallas funcionan metiendo unas dentro de otras, luego poner las dentro del cubo de extracción el cual llenaremos con el agua extraída de la lavadora junto a la materia vegetales y el hielo. Empezamos a remover ligeramente y dejamos escurrir el agua, la resina se encontrará entre las mallas.
Por último, deberemos sacar la resina de las bolsas depositando los restos en una superficie lisa y plana.



